Durante
la Nochebuena, los belgas celebran una cena especial, que incluye pavo relleno y un postre
especial llamado La bûche de Noel, que es un pastel hecho con crema. A Santa Claus lo
llaman San Nicolás. A diferencia del Papá Noel Latinoamericano, San Nicolás reparte sus
regalos el 6 de diciembre, que es llamado el Día de San Nicolás. Además de estos
regalos, se intercambian presentes al interior de las familias el mismo día de Navidad.
Estos regalos aparecen debajo del árbol o en medias colgadas cerca del fuego. El desayuno
del día de Navidad también es importante, por lo cual se sirve un pan dulce llamado
Cougnolle y que tiene la forma del Niño Jesús. |
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Es costumbre en Bélgica salir a patinar el día de
Navidad después de la típica comida familiar. Grandes y pequeños se enfundan los
patines y se echan a rodar o si, el frío lo permite, a deslizarse sobre las aguas heladas
de un río.
En los pueblos más pequeños sigue viva una tradición que hace ir a tres hombres
vestidos de Reyes Magos de casa en casa, cantando villancicos. A cambio las gentes los
obsequian con dulces y comida típica navideña.
Los niños belgas de habla flamenca reciben la visita de San Nicolás: primero viene el
día 4 de diciembre para ver qué niños han sido buenos y dos días más tarde San
Nicolás vuelve para dejar regalos y caramelos a los que se han portado bien y una ramita
en el zapato a los que se han portado «menos bien».
Los hogares y las iglesias belgas colocan sus belenes cuando se acerca la Navidad. Algunos
de ellos tienen el mérito de haber sido tallados a mano muchos años o incluso siglos
atrás.
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