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La tradición cristiana de Portugal marca los festejos
navideños. Es costumbre asistir la noche de Nochebuena a la Misa del Gallo y cerrar esta
celebración besando los pies de una figura del Niño Jesús. Terminados los oficios
religiosos la gente sale a la calle para quemar el tocón de Navidad.
La quema de leña o de tocones de Navidad es una tradición de raíces remotas, que
representa el triunfo de la luz sobre las tinieblas. Existe la creencia de que cuanto más
grande es el tronco y más tiempo dura su incineración, mejor será la cosecha del Año
Nuevo. Con diferentes rituales, en todas las regiones de Portugal arden tocones la noche
de Nochebuena. |

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| A pesar de ser un país de profunda tradición católica a
los niños portugueses no les traen los regalos los Reyes Magos, sino «Pai Natal» (Papá
Noel) la noche de Nochebuena. Eso sí, «Pai Natal» deja los regalos junto al portal de
Belén, porque las tradicionales figuritas y los portales vivientes que representan
escenas del nacimiento y la vida de Jesús proliferan por todos los rincones de Portugal
en estas fechas. |
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