Si la piña no se sujeta bien, se corta un trozo de la base para dejar una superficie
plana. Se corta la parte superior con sus hojas, y se guarda.
Se quita toda la pulpa de la piña y se corta en trocitos. Hay que hacerlo con cuidado
para que no se rompa la cáscara para luego rellenarla.
En un bol se colocan los trozos de piña, el azúcar al gusto y se macera durante una
hora. Después se le añade el vaso de triple seco y se mezcla. Se sirve en la corteza de
la piña y se vuelve a colocar su tapa. |